Cómo podrá ser una desescalada sostenible

Durante el confinamiento a causa del COVID-19, los niveles de contaminación han caído drásticamente al paralizar la actividad. Pero, ¿y si intentamos hacer un desescalada sostenible ahora que se está más concienciado?

Desescalada sostenible: ¿cómo se puede hacer?

Los ecologistas y las empresas han planteado algunas medidas para evitar que se vuelvan a disparar los niveles de contaminación vistos en las grandes ciudades en los últimos años.

No cabe duda de que la crisis sanitaria ha confirmado el impacto que genera el modo de vida de las personas en el país, hasta el punto de que los indicadores de dióxido de nitrógeno (NO2) descendieron en un 58 % de media en España. Una cifra altísima.

Claro que, si la contaminación ha bajado es por las limitaciones impuestas a los ciudadanos y a las empresas. Pero, ¿podrían adoptarse en la desescalada para bajar los niveles de contaminación?

Si se quiere evitar volver a los niveles de contaminaciones que teníamos antes de producirse la crisis del coronavirus, lo que hay que hacer es adoptar ciertas medidas ahora que se está a tiempo.

El hecho de acelerar las inversiones del Plan Integrado de Energía y Clima, fomentar el uso de transportes como la bicicleta o comprar en las tiendas físicas, son algunas de las acciones que pueden ayudarnos a bajar estos preocupantes niveles.

Y es que, aunque en época de desescalada la gente puede sentirse más segura yendo en su coche que en transporte público, hay alternativas como en el caso de las bicicletas o de los patinetes.

Al mismo tiempo, es importante apostar por el comercio local para que podamos ayudarnos entre nosotros mismos y no tener tanta dependencia de otros países.

También está la implantación del teletrabajo, un método mediante el cual se ahorrará en las emisiones. Porque los trabajadores ya no tendrán que desplazarse a su centro de trabajo en sus vehículos.

Por otro lado, es importante que los estímulos económicos para el crecimiento y la recuperación del empleo vayan en la línea de la sostenibilidad y de la acción climática. Todo ello para conseguir una economía con emisiones netas nulas en 2050.

Con este Plan Integrado de Energía y Clima y la aprobación de la Ley de Cambio Climático se tiene un punto de partida imprescindible para sentar unas buenas bases y recuperar la situación económica manteniendo al mínimo los niveles de contaminación.

Cuanto antes asumamos los retos ambientales, mejor nos irá en todos los aspectos.