Las colillas en las playas. ¿Qué puedes hacer para ayudar?

Las colillas en las playas. ¿Qué puedes hacer para ayudar?

El verano es tiempo de sol, piscina, playa y disfrute. A todos nos gusta estar tranquilos en la playa ya sea solos o acompañados, y siempre con la precaución de dejar la playa tan limpia como la dejamos. Sin embargo, esto último parece seguir siendo una asignatura pendiente.

Las playas son uno de los espacios más afectados por los residuos generados a base de colillas de cigarrillos, ya que muchos fumadores consideran más sencillo enterrarlas bajo la arena que tirarlas a la papelera.

 

¿Qué efecto tienen las colillas para las playas?

Las colillas de cigarrillos se han convertido en el principal componente de basura en las playas. Pero no queda aquí. De la playa va a al mar por las lluvias, el viento o por las alcantarillas. Así es como las colillas de cigarrillos son la forma más común de basura que se encuentra en el medio marino.

En torno a 5 billones de colillas son arrojadas al medio ambiente en todo el mundo cada año. ¿Y en su conjunto? Para que veáis lo que esto supone: de los 6 billones de cigarrillos que se fuman al año en todo el mundo, 4,5 billones acaban tirados en espacios públicos.

Al tratarse de un objeto tan ligero, las colillas son capaces de recorrer miles de kilómetros. Lo que supone la contaminación de diferentes y variados ecosistemas. Además de que la durabilidad de sus efectos contaminantes está entre los 7 y los 12 años, y puede llegar a extenderse hasta los 25.

 

Y tú, ¿sabes qué puedes hacer por solucionar el problema de las colillas?

Lo mejor para todos, tanto para el mundo, como para la salud de consumidores y expuestos, sería la erradicación completa del tabaco. Pero somos conscientes de que esto es una utopía, por lo que el primer paso sería la restricción del consumo.

Prohibir el consumo de tabaco en las playas facilitaría la reducción sustancial de este tipo de residuos.

Y como somos conscientes de la complejidad del sistema, también se hacen extensibles unas opciones menos drásticas que servirían como tirita al problema. Sería el hecho de sustituir el componente básico de los filtros de los cigarrillos, acetato de celulosa, por otro biodegradable y mucho menos dañino.

Soluciones hay, otra cosa es aplicarlas. Pero, ahora te preguntarás ¿esto realmente depende de mí? Por eso en Ibiza Sostenible te traemos las pautas que sí que están en tu mano.

 

3 claves que están en tu mano para solucionar el problema de las colillas

Hay pequeños gestos que depende de ti. Seas o no fumador y sea o no el residuo generado tuyo. Se trata de una circunstancia donde se agradece el sistema colaborativo, especialmente, para promover un buen sistema de conciencia ciudadana.

  • La principal solución está en no ser sucios. Tenemos que intentar dejar los sitios al menos igual de limpios que cómo nos los encontramos. Muchas veces la solución no está en limpiar más, sino en ensuciar menos. Al final el mejor residuo es el que no se genera.
  • Recoger aquellas que estén al alcance. Si vemos algunos residuos, aunque no sean nuestro el hecho de recogerlos facilita a la limpieza y a la conservación.
  • Si eres fumador y quieres dejar los restos en algún sitio haz uso de los ceniceros. No hace falta que te lleves uno de cristal o de barro. Vale con algunos ceniceros especiales para la playa que te permiten clavarlo en la arena. Eso sí, no te olvides de llevártelo a casa de vuelta.

El ecologismo doméstico durante el coronavirus se mantiene en España

Durante el estado de alarma España ha conseguido coger algo de ritmo en la preocupación y conciencia por el medio ambiente. Un ritmo que ha ayudado a cumplir los estándares internacionales acordados.

Lo único que queda es seguir a este ritmo y que la vuelta a la normalidad, no incluya la normal degradación del entorno.

 

La sostenibilidad, sinónimo de evolución

Esta situación de pandemia ha ayudado a acelerar el proceso de abandono del sistema de economía lineal y ser sustituido por una economía circular. En consonancia, esta crisis ha servido en el avance hacia una economía sostenible, de tal forma que se ha posicionado en lo alto de la agenda europea y global.

Cuando las únicas noticias televisadas han sido relacionadas con la evolución del virus, aquellas que narraban el freno en la degradación del medio ambiente sonaban a muy buenas noticias. Parece como si la ciudadanía hubiese necesitado la pandemia internacional para comprender que el futuro del Planeta descansa en el principio colaborativo de la economía circular.

La cadena de reciclaje ha sido capaz de seguir respondiendo con eficacia y seguridad a una demanda ciudadana que se ha visto reforzada durante las últimas semanas. De esta forma el reciclaje se ha puesto como prioridad en cada vez más hogares.

Ahora el objetivo, según los expertos, es mantener este ritmo e incluso aumentar el ritmo. Sin embargo, las previsiones remarcan que con la reactivación de la actividad es posible que la apuesta sea redoblar el crecimiento a costa de la degradación del entorno. En otras palabras, que suframos un efecto rebote.

 

¿Qué es la economía circular?

Se trata de una estrategia que tiene como objetivo reducir tanto la entrada de los materiales vírgenes como la producción de desechos, cerrando los «bucles» o flujos económicos y ecológicos de los recursos. ​

En otras palabras, la clave está en la reducción del consumo de manera generalizada con el objetivo de evitar el desperdicio de materias primas. Además, este modelo va más allá del reciclaje. Se propone que ir a la raíz del problema para ofrecer soluciones viables.

Además, este sistema económico es trasversal. Esto es que busca objetivos en otras aspectos, ya que se prima el beneficio social y medioambiental, relacionándose de manera muy estrecha con la sostenibilidad.

El principal fin es eliminar la cadena de: producir, usar y tirar. Acostumbrados a consumir a corto plazo, la economía circular busca reaprovechar de manera continua todos los elementos posibles de las distintas etapas: extracción, diseño, producción, reelaboración, distribución, consumo, utilización, recogida y reciclaje.

El precio de la sostenibilidad: los consumidores no quieren pagar más

Parece que los consumidores sí elegirían antes los productos sostenibles a los no sostenibles. La cuestión llega si hablamos de precio, porque no, no quieren pagar más por lo mismo. Aunque en realidad, no se trata de lo mismo.

Sostenibilidad, sí, pero sin pagar más

Últimamente se pone mucho sobre la mesa el hecho de apostar por una agricultura de tipo sostenible para cuidar el planeta en el que vivimos. Como también se opta por una alimentación saludable para cuidarnos.

Desde Bruselas ya se ha puesto en marcha una estrategia conocida como “De la granja a la mesa”, y mediante la cual la agricultura ecológica está ganando peso, al mismo tiempo que se pone coto a los antibióticos para tratar enfermedades que puedan surgir en las ganaderías así como químicos para la tierra.

Pero si echamos un vistazo a una encuesta publicada por la propia Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), junto a otras organizaciones miembros de la CEUC, tenemos datos sorprendentes. Parece que más de la mitad de las personas afirman que la sostenibilidad tiene una cierta afluencia o mucha. Concretamente, hablamos del 47% y del 24 % respectivamente.

Pero también afirman que hay factores que interfieren en ello, como son el precio, la falta de información, la dificultad para identificar alimentos más sostenibles o la disponibilidad limitada, son barreras con las que se topan a la hora de ir al supermercado y llenar el carrito de la compra.

Hay usuarios que querrían cambiar sus hábitos alimentarios prestando atención al medio ambiente. Es más, casi 7 de cada 10 muestran su deseo de desperdiciar menos alimentos, así como tomar más frutas y verduras.

Pero si ponemos sostenibilidad y precio en la misma ecuación, parece que lo primero deja de ser una prioridad para los usuarios.

Todos sabemos que cuidar el medio ambiente supone un coste y se necesita destinar más dinero. Pero solo 1 de cada 5 españoles está dispuesto a gastar más dinero en estos alimentos. Aunque un 32% afirma que pagarían más si los agricultores cobran más por hacer su trabajo.

Por otro lado, un tercio de los consumidores (43%) apoyaría las regulaciones con el objetivo de obligar a los productores a cumplir los estándares de sostenibilidad. La mitad quieren que reciban incentivos para poder producir de forma más sostenible y también piden que se muestre la información sobre la sostenibilidad en la etiqueta.

No obstante, a día de hoy, solo 1 de cada 5 pagaría más por alimentos sostenibles.

Todo un verano para proteger a la posidonia. El pulmón del Mediterráneo

Otro verano más donde el pulmón del océano corre el riesgo de desaparecer. Esta planta submarina es una gran desconocida para muchos en el mundo terrestre. Y tú, ¿Conoces las funciones de la posidonia?

¿Por qué “un alga” es tan importante?

Lo que para ti es un alga, para el fondo marino es un medio de supervivencia. La posidonia no es un alga, se trata de una planta submarina que se encargan de proporcionar biomasa y oxígeno de la que depende la supervivencia de muchas especies.

Mientras, esta planta es capaz, también, de influir en el oleaje, y la fijación de los sedimentos, por lo que es capaz de reducir la erosión de las playas. Esto se traduce en ejemplos como la playa-duna de las Baleares, que consigue preservarse gracias a la pradera de posidonia que entra en su hábitat de influencia.

Esta planta es endémica del Mediterráneo, y ¿sabías que fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco?

Lo que está sucediendo es que las praderas marinas se están degenerando, cada vez más rápido. Su muerte es indicador de la limpieza de nuestras aguas, ya que su desaparición se debe en gran medida a los residuos y el exceso de materia orgánica que dejamos los seres humanos. Esto, sumado al calentamiento de las aguas, ha hecho que estemos en un punto crítico donde la pérdida no es capaz de ser compensada con el crecimiento.

No existe una alternativa de regeneración a corto plazo, ya que, a día de hoy, las condiciones apuntan a que tardaría unos cien años en volver a brotar y recuperarse. Todo motivado por la pesca ilegal de arrastre, el fondeo de los barcos, las obras de la costa, …

Ahora tu pregunta puede ser, ¿y cómo puedo ayudar?

Existen muchas formas, pero la participación en la causa es la mejor de ellas, ya que cerca de ti siempre encontrarás un proyecto con el que poder ir más allá. Siempre más cerca de lo que crees. Por ejemplo, en las propias Islas Baleares desde el Gobierno autonómico se ha propuesto una campaña de protección con la que las instituciones se han movilizado para este verano de 2020.

El objetivo, vigilar los fondos marinos para la protección y mantenimiento de la biodiversidad, además de instaurar un sistema de retirada y reaprovechamiento de la posidonia para la creación de abonos agrícolas.

Mientras, recuerda, ¿de quién es la responsabilidad?

La «tropicalización» de España y su relación con especies invasoras

El Ministerio para la Transición Ecológica tiene recogidas unas 200 especies invasoras que han llegado a España en los últimos años, como consecuencia del calentamiento global. Entre algunas de ellas, están el cangrejo azul, el siluro, la rana toro, el pez gato o el mejillón cebra, entre otros.

 

¿Cuál es el principal problema de que esto ocurra? Que estas especies terminan compitiendo con las autóctonas, que retroceden frente a las invasoras. En parte, como consecuencia de la crisis climática provocada por el calentamiento global.

 

Cada día llegan nuevas especies invasoras a España

 

El cambio climático lo está cambiando todo, también la fauna de nuestro país. COmo te decimos, debido a esta crisis por el calentamiento, se consigue un entorno más favorable para especies exóticas, que deciden venir a España.

 

Hablamos de especies exóticas de peces y crustáceos que con el paso del tiempo terminan colonizando los espacios naturales que no le corresponden. Pero lo peor, es que llegan introducidas de manera intencionada o artificial. Aunque después de un tiempo se terminan adaptando al entorno.

 

En el caso de las especies nativas, no pueden competir con ellas. Es un tipo de combate en el que sale perdiendo el autóctono. Debido a ello, son desplazadas y en el peor de los casos mueren o desaparecen. Lo cual es terrible.

 

Como te decimos, se estima que son ya unas 200 especies las que han llegado de manera artificial desde climas exóticas. Todo ello propiciado por las altas temperaturas derivadas del calentamiento. Lo que supone un grave impacto para la biodiversidad y las especies locales.

 

Estamos viendo y viviendo en primera persona como España se tropicaliza. El cambio climático está causando esta tropicalización de mares como es el caso del Mediterráneo.

 

En la actualidad, la temperatura del agua ya alcanza los 26-27 grados a partir de la 2ª quincena de junio y hasta finales de septiembre. Si nos remontamos 20 años atrás, esto pasaba entre el 1 y 30 de agosto, como bien informa Jorge Olcina, presidente de la Asociación Española de Geógrafos y climatólogo.

 

Esto confirma que se está produciendo una tropicalización de España, de nuestro país, todo ello en relación con especies invasoras.

 

¿Tiene arreglo? Por supuesto. Reduciendo la huella medioambiental de cada uno, contribuyendo a aportar nuestro granito de arena en la sociedad y conseguir un país y un mundo más limpio, para reducir las emisiones y frenar el cambio climático.

Cómo podrá ser una desescalada sostenible

Desescalada

Durante el confinamiento a causa del COVID-19, los niveles de contaminación han caído drásticamente al paralizar la actividad. Pero, ¿y si intentamos hacer un desescalada sostenible ahora que se está más concienciado?

Desescalada sostenible: ¿cómo se puede hacer?

Los ecologistas y las empresas han planteado algunas medidas para evitar que se vuelvan a disparar los niveles de contaminación vistos en las grandes ciudades en los últimos años.

No cabe duda de que la crisis sanitaria ha confirmado el impacto que genera el modo de vida de las personas en el país, hasta el punto de que los indicadores de dióxido de nitrógeno (NO2) descendieron en un 58 % de media en España. Una cifra altísima.

Claro que, si la contaminación ha bajado es por las limitaciones impuestas a los ciudadanos y a las empresas. Pero, ¿podrían adoptarse en la desescalada para bajar los niveles de contaminación?

Si se quiere evitar volver a los niveles de contaminaciones que teníamos antes de producirse la crisis del coronavirus, lo que hay que hacer es adoptar ciertas medidas ahora que se está a tiempo.

El hecho de acelerar las inversiones del Plan Integrado de Energía y Clima, fomentar el uso de transportes como la bicicleta o comprar en las tiendas físicas, son algunas de las acciones que pueden ayudarnos a bajar estos preocupantes niveles.

Y es que, aunque en época de desescalada la gente puede sentirse más segura yendo en su coche que en transporte público, hay alternativas como en el caso de las bicicletas o de los patinetes.

Al mismo tiempo, es importante apostar por el comercio local para que podamos ayudarnos entre nosotros mismos y no tener tanta dependencia de otros países.

También está la implantación del teletrabajo, un método mediante el cual se ahorrará en las emisiones. Porque los trabajadores ya no tendrán que desplazarse a su centro de trabajo en sus vehículos.

Por otro lado, es importante que los estímulos económicos para el crecimiento y la recuperación del empleo vayan en la línea de la sostenibilidad y de la acción climática. Todo ello para conseguir una economía con emisiones netas nulas en 2050.

Con este Plan Integrado de Energía y Clima y la aprobación de la Ley de Cambio Climático se tiene un punto de partida imprescindible para sentar unas buenas bases y recuperar la situación económica manteniendo al mínimo los niveles de contaminación.

Cuanto antes asumamos los retos ambientales, mejor nos irá en todos los aspectos.

Un estudio afirma que la mayoría de españoles compra productos sostenibles

El 77% de los españoles afirma comprar productos sostenibles. Una cifra que sale a partir de un informe sobre sostenibilidad y consumo realizado por Ebay. Es innegablemente alta. Pero, ¿a qué se debe?

 

Casi 8 de cada 10 españoles compran productos sostenibles

 

Es importante que las personas inviertan en productos sostenibles, por el cuidado del planeta y del medio ambiente. Claro que, partiendo de que es una cifra realmente alta, tenemos que preguntarnos a qué se debe, qué explicación hay detrás.

 

Ebay, para celebrar el Día Internacional del Reciclaje, decidió realizar este estudio y presentar unos resultados que confirman cómo es la tendencia de consumo sostenible en nuestro país.

 

La cifra que se ha extraído es muy alta, porque casi el 80% de los españoles consumen productos sostenibles. Si hacemos mención al sexto, tenemos que sale un 77.5% para mujeres y un 76,6% para hombres. Está muy igualada la cosa, aunque ganan ellas.

 

En cuanto a la edad, la gran mayoría, el 82%, tienen entre 26 y 35 años. Mientras que en el rango entre 36 y 45 años es del 74 %.

 

Pero, ¿cómo son las personas que no compran productos sostenibles? Un 16% afirma que por el precio, un 11% dice que por desconocimiento, otro 11% porque desconfía de la sostenibilidad real y apenas un 5%  afirma que resulta difícil encontrar este tipo de productos.

 

Parece que una de las principales razones por las que estamos en el 77%, es que hay consumidores a los que el precio les parece elevado y no se lo puede permitir o directamente no quieren pagar más dinero por un producto que es “igual” pero sostenible. Otros, lo desconocen simplemente.

 

¿Y qué hay de la periodicidad? Más de la mitad el 51% afirma que compra productos sostenibles desde hace más de un año. Es una cifra alentadora porque indica que se está concienciando a la gente y se están haciendo bien las cosas.

 

En cuanto a los productos más demandados, el consumo de alimentación sostenible o ecológica llega al 47%, por lo que representa la mayoría. Mientras que, un 38% lo hace en productos locales y un 35% en el transporte público. Está claro que todo suma. También hay un 31% de ciudadanos que opta por botellas reutilizables o tuppers.

 

Si quieres iniciarte en la moda de la sostenibilidad y contribuir con el cuidado del planeta, puedes empezar por la compra de productos de segunda mano y/o reacondicionados. Mismo producto, más barato y más sostenible. ¿Empezamos?

El efecto de Internet en la emisión de gases de efecto invernadero

consumo co2

Con el confinamiento derivado del coronavirus, hemos visto cómo se han reducido los niveles de contaminación en el planeta. Pero, ¿qué ocurre con Internet? ¿Cuántas emisiones de CO2 produce cada año? La cifra te va a sorprender.

Las toneladas de CO2 expulsadas por Internet

Lo cierto es que Internet produce más de 300 millones de toneladas de CO2 cada año. Una cifra que puede ir perfectamente en aumento teniendo en cuenta que cada vez se unen más personas y es más imprescindible para todo.

La sustentabilidad es cada vez más importante, sobre todo por el impacto medioambiental de las emisiones generadas por los distintos combustibles fósiles y la industria. Solo en 2018 alcanzó el récord de 37.1 gigatoneladas, tal y como detalló la organización The Global Carbon Project en un informe.

En lo que respecta a la tecnología de la información y las comunicaciones (TIC), se estima que generaría el 3,5 % de las emisiones globales para el año 2022. Una cifra alta teniendo en cuenta que superaría a la industria de aviación y el courier. Los especialistas ya lo definen como el “Tsunami of data”.

El tráfico global y la digitalización siguen creciendo a pasos agigantados. Cada vez se hace más uso de estas tecnologías y, por lo tanto, también se consume más energía en los centros de almacenamiento de datos. Estos requieren cada vez de más potencia y por lo tanto, también perjudican más.

Sin embargo, grandes empresas tecnológicas ya están sufriendo la presión para que utilicen energías renovables. En la actualidad, solo un 20% de la electricidad que se usa lo es. Algo que tiene que cambiar si queremos cuidar el planeta.

También se está apostando por un diseño web que permita procesos instantáneos para ser más eficiente, procesar información más rápido, optimizar el rendimiento, la velocidad y, por tanto, consumir menos energía.

Desde el punto de vista del diseño también se puede aportar el granito de arena. Con las webs cada vez más rápidas y optimizadas es un paso, por lo que, hay distintas vías para solucionar un mismo problema.

También se puede prescindir de recursos gráficos que resulten pesados e incluir solo la información necesaria, que pese lo mínimo posible. Como resultado, se obtienen páginas web ecológicas más eficientes y con una mejor experiencia de uso para el usuario final y para el mundo. Porque es una buena noticia para todos.

¿Qué opinas? ¿Crees que entre todos conseguiremos reducir el consumo? Basta con conocer los datos para ser más responsables.

¿Cómo les afecta a los delfines el silencio?

Con la parada de la industria derivada del COVID-19 en España, se ha extraído algún que otro efecto positivo. No solamente se ha reducido la contaminación atmosférica como tal, sino también la acústica. Los niveles de ruido han bajado y hoy queremos contarte cómo les afecta a los delfines el silencio.

Delfines: ¿cómo les afecta el silencio?

El confinamiento nos ha dejado algo positivo. No solo han bajado los niveles de contaminación, sino que se han establecido los valores de referencia del ruido ambiental, que provoca el hombre.

En un proyecto conocido como “Nuestros Delfines” se estudia cómo afecta el ruido de la navegación a los delfines. Para ello, se ha instalado una red de 7 hidrófonos submarinos en las zonas de la Red Natura 2000 de Formentera e Ibiza, para poder recabar todos estos datos.

La Asociación Tursiops, que está a cargo del proyecto, ha informado de que los técnicos recorrerán el litoral a bordo del velero “Irifi 2” para analizar cómo influyen las áreas marinas protegidas si hay un delfín mular.

Debido al confinamiento, es posible que este banco que lo está investigando sea el único que se encuentre surcando los mares. Pero es una oportunidad histórica para establecer los valores de referencia de ruido ambiental, sin alteraciones.

El estudio se ha querido hacer en las zonas con mayor tráfico marítimo del Mediterráneo y donde hay más afluencia, como es el caso de Ibiza y Formentera. De tal forma que se puedan extraer datos interesantes para comprobar cómo afecta la ecología y la distribución al delfín mular.

No es un proyecto nuevo realmente. Surgió ya en el 2018 con solo 3 hidrófonos y en tres áreas diferentes: Es Freus de Ibiza y Formentera (alto), Illots de Ponent (medio) y Na Xamena (bajo). Ahora cuenta con 7 y puede que más adelante haya más.

En este 2020, coincidiendo con el coronavirus, se lleva a cabo una nueva fase. Todo ello sabiendo que hay una población local de delfín mular en Pitiusas y cada delfín tiene un silbido único, que le ayude a identificarse.

Así que, solo queda esperar a que arranque esta nueva fase con una red ampliada a un total de siete hidrófonos que finalmente podrían ser más. De esta forma, podremos ver cómo les afecta el silencio gracias a este sistema de vigilancia sonora.

¿Qué te parece la iniciativa? Será interesante para comparar esos datos con los recogidos años anteriores y posteriores.

Los beneficios que puede tener una empresa sostenible

Cada vez son más las personas que muestran preocupación por el cuidado del medio ambiente. Es por ello, que a medida que contratan ciertos servicios a empresas o adquieren sus productos, miran que sean sostenibles. ¿Qué beneficios le reporta a una empresa invertir en sostenibilidad?

 

Beneficios de las empresas sostenibles

 

Papeles, vasos de plástico, envases de comida, luces encendidas las 24 horas… aunque para la mayor parte de la población es lo normal, esto empieza a estar cambiando al tener en cuenta la tendencia eco-friendly.

 

Este impacto social positivo resulta muy beneficioso para las empresas, no solo para el medio ambiente, sino que mejora la reputación e imagen de marca, así como la satisfacción de sus trabajadores y su compromiso con la empresa.

 

Las empresas amigables con el medio ambiente a menudo cuidan hasta el más mínimo detalle para reducir su impacto en el planeta, cuidando los procesos de fabricación, los materiales que utilizan y también seleccionar bien a sus proveedores, para asegurarse que son eco.

 

El hacer bien las cosas se traduce en una sostenibilidad económica, social y medioambiental. Características que cada vez más usuarios buscan en los negocios y que también más empresas, sobre todo startups, empiezan a adquirir.

 

Este pequeño gesto puede incrementar notablemente la productividad de la empresa, debido a una mejor respuesta ante clientes y consumidores del producto. Como también mejora en la rentabilidad de la misma, dado que se consiguen sacar más beneficios y se hace el trabajo de forma más responsable.

 

Es también visto como un valor añadido para la empresa, para ir un paso por delante respecto a la competencia, por lo que es imprescindible aplicarlo.

 

Además, a los propios trabajadores, que son el motor de la empresa, les interesa con cada vez más frecuencia que su compañía sea sostenible y, a la hora de buscar trabajo, es una característica que tienen en cuenta. Porque es sinónimo de seguridad, de cuidado, de que las personas les importan.

 

También no podemos obviar el auge de las empresas sostenibles. Están de moda. Entre los millennials, el 70% de los encuestados asegura que sus empresas solo se preocupan por las finanzas, no por el impacto social. Algo que detallan como negativo. Pero sí se está viendo una tendencia favorable en el sentido de que cada vez más empresas se comportan de forma ética.

 

Nuestro consejo, es que inviertas en ser una empresa más sostenible. Puedes empezar promoviendo las tres r, reciclar, reutilizar y reducir; ajustar el consumo energético de tu empresa o realizar acciones sociales.